¿CÓMO SABER CUÁNDO DEBO ROMPER MI RELACIÓN DE PAREJA?

¿Qué es mejor dejar o ser dejado?

Está comprobado que superar una ruptura es muy complicado, pero también lo es romper una relación de muchos años.

Aunque siempre nos estamos comparando que, si uno esta mejor que el otro, esto no funciona así. La persona que rompe la relación lleva un largo tiempo sufriendo y pensando si debe o no hacerlo, sufriendo en silencio y en el momento que lo hace, esa persona ya lleva días o meses estando mal y se ha preparado para el momento.

En el caso de la persona que es dejada, siempre es mucho más complicado, porque en ese momento no se lo espera, piensa más que la relación está en un bache, pero que se va a superar. Pero no se espera que le digan que quieren romper, para esta persona es algo inesperado y en ese momento le vienen muchas emociones de golpe y no sabe cómo gestionarlas, ni como afrontar esta situación inesperada.

Son situaciones muy complicados para ambas partes. Por eso aquí voy a darte algunos consejos de cómo y cuando se tiene que terminar una relación de pareja y como superar una ruptura.

¿Cómo saber si estoy en una relación tóxica?

Cuando estas en una relación tóxica, lo mejor es romper, y cuando más rápido te des cuenta mejor. Las relaciones de este tipo pueden ser muy distintas entre ellas, pero tienen en común que en todas siempre hay alguien que sale mal parado durante la relación. Vamos a ver las distintas relaciones tóxicas:

  • El dependiente: Son las relaciones que una persona depende de la otra para ser feliz, como en las canciones que siempre dicen no puedo vivir sin ti. En este caso se traspasa a la realidad y uno de la pareja tiene esa dependencia, que no puede hacer las cosas sin la otra persona y tiene que estar siempre pendiente de lo que hace el otro, porque no puede ver que puede hacer más cosas en su vida sin la otra persona.
  • Prohibición del crecimiento personal: En este tipo de relaciones uno de los dos se reprime, no puede hacer las cosas que le gustaría porque a su pareja no le parece bien. Haciendo que el afectado este triste, pierda su motivación, no se siente apoyado por su pareja y pierda sus ganas de crecer.
  • El cambiador: Muchas relaciones empiezan y uno de los dos quiere cambiar la actitud de la otra persona porque no le gusta. Esto es un signo de alerta, si una persona te quiere no debe hacerte cambiar tu forma de ser. Este tipo de relaciones suelen terminar mal, porque no puedes cambiar como eres por una persona, si cambias es porque tú quieres y no por imposición.
  • El esclavo: Existen relaciones en que uno de los dos es quien manda y el otro obedece sin rechistar. En estos casos, el que manda suele exigir con quien puede salir la otra persona o hasta que puede hacer en su día a día. Apartándola de sus amistades y familia.
  • La segunda opción: Si tu pareja es de estas que te utiliza como segunda opción para hacer cosas, es que esta pareja no es la ideal para ti, porque en este caso no te da importancia, te utiliza como capricho.
  • El victimista: Es el tipo de pareja que uno de ellos es siempre la víctima, hace sentir mal al otro y le roba toda su vitalidad y energía, haciendo que la persona que tiene mucha vitalidad la pierda y se haga como la otra, pesimista y sin ganas de solucionar sus problemas.
  • El irrespetuoso: Es la pareja que te trata mal delante de la gente, te hace que justifiques todos tus actos, te ridiculiza en público y hasta te insulta delante de la gente. Esto ya se considera maltrato psicológico.
  • El chantajista: Cada vez se escucha más este tipo de relaciones, muchas parejas se basan en chantajear al otro para obtener lo que quieren. Hasta llegan a chantajear en autolesionarse si les dejan, habiendo un gran vacío interior en este tipo de relaciones.
  • El celoso: Si tu pareja es muy celosa, esto no quiere decir que es porque te quiere mucho. Todo lo contrario, esto demuestra mucha desconfianza e inseguridad en uno mismo, creando un malestar en la relación.
  • El culpable: En este caso siempre hay una de las personas de la relación reprochando cualquier cosa que has hecho mal, haciéndote sentir siempre el culpable de todo, hasta de cosas del pasado que ya están habladas y solucionadas.

En estos tipos de relaciones tóxicas podemos ver que uno siempre sale perdiendo, en estos casos se tiene que buscar cambiar la relación conjuntamente para no dañar a nadie (es aconsejable que el cambio se realice acompañado de un asesor de parejas) o si no hay más opción, se debe terminar la relación, para el bien de la persona más afectada en este tipo de relaciones.

¿Cómo puedo romper con alguien?

Primero que todo y más importante, antes de terminar una relación tienes que tenerlo muy claro. Debes de valorar los motivos de ruptura y si realmente todavía quieres a tu pareja o no, o si sientes algo por otra persona y es mucho más fuerte… Tienes que valorar todo y decidir que es lo que más te conviene.

Una vez estés decidido/a, primero que todo prepárate que quieres decirle a tu pareja, estructúralo, escríbelo si te ayuda. Elige un sitio tranquilo y cómodo para los dos, donde podáis hablar con tranquilidad y si te preocupa tu seguridad, elige un sitio público.

Muy importante es decírselo en persona, porque por mensaje o por teléfono se hace mucho más complicado para la otra persona, y normalmente esa persona persiste en buscar una explicación de cara a cara y la cosa se puede complicar mucho.

En el momento de decirle lo que sientes, es muy importante que seas respetuoso/a con tu pareja y que seas firme en tu decisión, porque si no te van a intentar que le des una segunda oportunidad y es lo que no quieres realmente, se firme en tu decisión.

Si finalmente, después de la ruptura no quieres perder la amistad con tu expareja, puedes proponérselo, pero siempre tienes que tener en cuenta que debes dejarle espacio, para que supere la ruptura y no confunda el querer ser amigos con una oportunidad de volver a estar juntos.