El impacto de nuestras palabras en nuestros hijos

Los padres son los mayores influyentes para sus hijos, porque ellos aprenden a hacer las cosas por imitación, observando a sus padres como actúan, pero también los niños consideran que sus padres tienen la verdad absoluta, por tanto, todo lo que digan los padres sobre ellos tiene una gran influencia en su personalidad y su autoestima.

Aunque no nos demos cuenta las palabras tienen el poder de crear y de destruir.

Cuando un padre se comunica positivamente hacia su hijo, esto le facilita un bienestar y una mejor conexión emocional. Esto no quiere decir que solo tengamos que decirle halagos, tenemos que saber decir las cosas y usar las palabras correctas, por ejemplo cuando el niño te muestra un dibujo no debemos decirle solamente que bonito te ha quedado, dedícale tiempo en preguntarle que es lo que ha dibujado, describirlo un poco y luego ya le dices si te gusta, que ha hecho un gran trabajo o como se lo quieras decir. En este caso el niño puede ver que muestras interés por las cosas que hace, se siente acogido y si le dices algún alago se sentirá bien y seguro de las cosas que hace, ayudando a que tenga una buena autoestima.

En el caso que los padres se comunican negativamente hacia su hijo provoca un efecto muy negativo hacia su autoestima y en la forma de ser del niño, por ejemplo cuando a un niño le dices constantemente que no sabe hacer nada, al final se lo va a creer y no se va a esforzar en nada ya que ha integrado en su cabeza que no sabe hacer nada bien y entonces piensa ¿Para que esforzarme? Por estas cosas es mejor evitar frases como lo has hecho muy mal, esto es demasiado complicado para ti y cambiarlo por ¿Quieres que te ayude?

Aunque la influencia de poner motes a los niños también puede ser negativa, como decirle gordi a tu hijo, esto le va a influir mucho, el padre considera que es un mote cariñoso, pero realmente estás haciendo una descripción negativa de su físico, afectando a la autoestima del niño. Esto provoca que el niño sienta que es gordo, que difícilmente va a poder cambiarlo porque siempre a sido así y si alguien se burla de él por su físico lo aceptará ya que en casa le llaman gordi.

El lenguaje que los padres han usado con sus hijos influye tanto que afecta hasta en los pensamientos, a los caminos que quiere elegir, se puede decir que influye en como ven su propia realidad, potenciando o limitando sus posibilidades. Por todo esto es tan importante saber usar el lenguaje con precisión para tener una buena comunicación e influencia hacia el niño.