¿Tu hijo es autista?

El trastorno del espectro autista (TEA) o asperger se suele diagnosticar a los niños a la edad de 2-3 años, a estas edades podemos identificar algunos comportamientos que nos pueden hacer sospechar y querer contactar con un psicólogo para hacer una evaluación correcta. Los síntomas más comunes del TEA son:

– Tener un comportamiento repetitivo, como mover las manos de una forma en concreto, girar en círculos…

– Cuando le llamas por su nombre no reacciona, es como que no te escucha.

– Alinea sus juguetes u objetos y si le cambias el orden se molestan mucho.

– Repite la última palabra o frase que termina de decir otra persona, esto se conoce como ecolalia.

– No expresa emociones faciales y tampoco las sabe identificar.

– No suele mirar directamente a los ojos (según el grado de TEA pueden mantener más o nada la mirada a los ojos).

– Le cuesta cambiar sus rutinas, es muy monótono.

– Tiene intereses obsesivos.

Si tu hijo tiene varios de estos síntomas sería conveniente que acudas al psicólogo, para que sea evaluado.

En la actualidad, se ha promocionado mucho en series y películas que las personas con TEA suelen tener un Coeficiente Intelectual (CI) por encima de la media, pero en realidad solo es uno de diez niños con TEA, la mayoría de los casos el CI suele estar por debajo de la media, aunque esto no significa que el niño no pueda aprender igual que los demás.

Cuando una persona tiene un hijo con TEA tiene muchas dudas de cómo educarlo y como mejorar la convivencia y de esto se habla poco, siempre hablamos de los síntomas para identificarlos, entonces te voy a explicar unos cuantos trucos para educar a un niño con TEA.

– Ellos se orientan mejor con imágenes, les puedes decir que no pueden tocar el jarrón y es como si no se lo hubieras dicho, pero si le muestras una señal de prohibición con el jarrón se les quedara más impregnado en la mente y te harán caso.

– Trabaja con el niño en mostrar imágenes de dibujos o de personas reales, pregúntale que emoción expresa y el motivo. Haciéndole trabajar así le ayudarás a comprender mejor las emociones, pero sobretodo no te estreses si se equivoca, necesita ser comprendido y que se lo expliques con calma, para que él pueda comprenderlo mejor.

– Evita ser muy crítico, fomenta las cosas que hace bien, ya que los niños con TEA se suelen sentir poco encajados y necesitan ser valorados.

– Evita decirle metáforas o ser sarcástico, ya que ellos les cuesta entender las cosas que van en segundas, interpretan todo lo que dices al pie de la letra.

– Las percepciones sensoriales las tienen más alteradas y cosas que a ti no te provocan nada, a una persona con TEA le crea mucho malestar, es importante identificarlas y ayudarle a gestionar estos momentos de tensión que sienten. Puede ser difícil, y muchos creen que evitando el estímulo es la solución, pero hay momentos en la vida que tendrá que afrontarlo, así que es mejor ayudarle a entender estas situaciones y a gestionarlas.

Tener un hijo con TEA es muy complicado y puede provocar muchas complicaciones en la familia, ya que el niño necesita más atención y dedicación. Pero debemos comprender que aunque sea autista puede hacer una vida normal, y cuando más le ayudemos de pequeño va a poder ser más independiente y tener un buen futuro.

Si necesitas profundizar más con el tema, puedes contactar conmigo.