Somos muchos que tenemos como hábito procrastinar las cosas, sin darnos cuenta, dejamos muchas cosas para mañana y finalmente no se terminan haciendo o se deja pasar mucho tiempo.
Cuando nos hemos acostumbrado a demorar las cosas que tenemos que hacer y que no nos apetecen, provoca que no avancemos, nos hacemos más perezosos y cada día que pasa más cosas procrastinamos, provocando que no lleguemos a nuestras metas, a no tener un orden en nuestra vida y sintiéndonos mal porque no estamos haciendo las cosas que deberíamos.
Así que hoy te voy a dar unos tips para que dejes de procrastinar:
Establece unos objetivos: Cuando los objetivos son poco realistas es cuando más procrastinamos y no nos esforzamos. Te animo que te replantees cuales son tus objetivos y que estos sean alcanzables, para sentirte motivado para llegar a ellos, haz pequeñas metas, que te vayan acercando a ese objetivo final. Cuando no nos sentimos motivados, y vemos la meta muy lejos, es lo que nos provoca la desmotivación y esto nos trae la tendencia a procrastinar, así que cuidado, no caigas al error de ponerte metas muy lejanas, crea varias metas alcanzables para motivarte y llegar hasta el final, hasta tu objetivo.
Organiza tu día: Una de las cosas que nos hace procrastinar más es el no tener un orden en nuestro día, hacemos una tarea y luego pensamos ¿ahora que tengo que hacer? Y muchas veces tardamos más tiempo en pensar que vamos a hacer que en hacer algo. Por esto quiero que cada día te organices, que es lo que debes hacer ese día, ordena por prioridades y organiza tu propia agenda. A poder ser, intenta mantener siempre el mismo horario de comidas y de descanso, y en el resto de horas organizas todas las tareas que tienes que hacer durante el día. Al final del día revisa todo lo que has hecho y has logrado, esto te motivará más para el día siguiente continuar. Recuerda, que cuando te organices, ponte unos horarios de descanso, porque si no descansas puedes llegar a tener un agotamiento y no puedas seguir con todo lo que te has propuesto.
Evita las distracciones: Sobretodo ahora con las nuevas tecnologías, que llevamos todo el día el smartphone encima, esto, aunque no lo parezca, es una gran distracción. Cuando estés centrado en cumplir tu agenda, hacer tus actividades para llegar a ese objetivo que tantos deseas, evita las distracciones como puede ser el televisor, el smartphone, páginas web que te pueden distraer con facilidad (como puede ser facebook, instagram…). Todo lo que sea una distracción esté apagado o en el caso del smartphone, que parece que nos va la vida con él, puedes silenciarlo, que no se iluminen las notificaciones, para que de esta forma no te descentre de tu tarea.
Evita el perfeccionismo: Muchos consideran que el perfeccionismo es bueno, pero hay un punto que puede llegar a ser cuestionado, cuando nos exigimos demasiado, que sentimos que todo tiene que llegar a un nivel de perfección que no alcanzamos nunca, esto nos puede frustrar y no dejarnos terminar la tarea nunca, porque nunca estará bien. Así que no busques la perfección absoluta, tienes que hacerlo todo lo bien que puedas, y no te quedes estancado porque quieras perfeccionarlo tanto, porque si no nunca lo terminarás.
Prémiate cuando logres tus metas: No te olvides que cuando consigas una meta o tu objetivo final, prémiate, porque habrás cumplido con tus propósitos y esto se tiene que valorar, valora tu esfuerzo y tu energía. Cuando te premias, incentivas más la motivación, te sientes con más energía y con ganas de continuar trabajando y también aprendes a valorar todo el esfuerzo que haces.
Dejar de procrastinar puede ser difícil, ya que se ha hecho en una costumbre, pero el que no debes perder es la esperanza de cambiar esto y eliminar la procrastinación de tu vida.
